Esta entrevista se realizó a un hombre de 38 años, con dos hijos de 1 y 4 años, respectivamente. Si bien no existe matrimonio de por medio, si conviven en pareja y ambos trabajan, siendo él informático de sistemas y ella administrativa.
En cuanto a las actividades extraescolares, el niño de 4 años actualmente acude a clases de yoga que ofrece el mismo colegio en el que está matriculado. El otro es aún muy pequeño pero acude a guardería pública en horario de mañana.
Respecto a las actividades de carácter más tecnológico, las considera muy buenas y muy interesantes, llegando a compararlas con el aprendizaje del inglés, las actividades relacionadas con la robótica o la programación orientada a niños y detalla que una buena edad para comenzar en ellas se sitúa en torno a los 5-6 años.
Cuestionado por el método Montessori, revela conocerlo, además de haber investigado ya previamente sobre él de cara a la posibilidad de matricular a los hijos a un colegio con dicha filosofía, habiéndolo descartado por su precio elevado. Además, comenta que en el colegio, cree que por iniciativa propia de la profesora de la clase de su hijo, se está aplicando en determinadas cuestiones pequeñas y puntuales.
La opinión personal sobre el método es positiva, ya que cree que fomenta un aprendizaje diferente en el que el niño tiene mayor libertad.
El siguiente concepto al que se hizo referencia fue el de aprendizaje inmersivo. Tras una breve introducción al tema, me comentó que existe una guardería en Las Palmas (el nombre no lo recuerda y no he conseguido encontrarla) que posee un aula en la que se crea un entorno virtual que simula diferentes entornos reales, en interacción con sonidos.
Centrando la conversación en nuestra idea, la impresión causada es positiva. Sin embargo, sí que existen ciertas dudas sobre el funcionamiento real del sistema, ya que comenta que no le encaja demasiado el aprendizaje inmersivo con las edades tempranas y el método Montessori, ya que opina que en esas edades es un aspecto clave la motricidad, que los niños puedan tocar y aprender vía tacto. Al poner en contexto la combinación entre la RV y el método que sí permite este aprendizaje comenta que puede ser una combinación interesante pero le sigue llamando más la atención la creación de espacios virtuales simulando otros entornos y la aplicación del método Montessori.
Por tener unas primeras sensaciones con respecto a las sesiones y precios, me comenta la posibilidad de introducir dos formatos. El primero con una sesión (de 2h) semanal y el otro con dos sesiones. Los precios podrían rondar los 60 y los 100 euros mensuales, respectivamente.
Muy buen trabajo también en esta entrevista. Dentro de poco, será momento de empezar a poner en común todo lo visto y buscar los patrones que se vayan dando.
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