Para esta entrevista, la persona entrevistada es una mujer de 49 años casada con un hombre de 52 años. Ella es administrativa, él electricista y tienen una hija de 12 años.
Ante la primera pregunta sobre las actividades extraescolares realizadas por su hija contestó que su hija realizaba como actividad deportiva kárate y como actividades académicas o educativas asistía a una academia de inglés, clases de refuerzo educativo y este año había empezado a asistir a clases de informática. Basándome en la respuesta anterior e intentando seguir más o menos la misma estructura de las entrevistas anteriores, le pregunté el motivo por el cual había decidido que asistiera a clases de informática su hija. Ante esta pregunta contestó que su hija estaba en primero de la ESO y en clase de tecnología estaban usando ordenadores por lo que le pareció conveniente que asistiera a estas clases para reforzar el nivel informático de la niña.
Preguntando por su conocimiento sobre un método educativo llamado Montessori, contestó que no lo conocía así que le expliqué en que consistía apoyándome en un vídeo corto de 2 minutos que encontré en Youtube. Al verlo, le pareció interesante el método, sobretodo por la libertad y la adaptación al ritmo de aprendizaje del niño.
Tras esto, expliqué la idea utilizando el mismo video que comenté en la entrevista anterior para explicar la realidad virtual. Su reacción a la idea fue que probablemente a los niños les parecería divertido o interesante asistir a esas clases por la tecnología que se utilizaba, pero ella se mostraba más reacia, considerando que los niños a la edad de su hija ya hacen uso de mucha tecnología (tablets, móviles, ordenadores, etc.) y que existía exceso de tecnología y "pantallas". Ante esto, le comento que la idea es no estar el 100% del tiempo utilizando la tecnología, sino que esta es un apoyo a la metodología educativa y que supondría un 30 o 40% del tiempo. Tras este comentario, insiste en que si se inculca el respeto y el buen uso de la tecnología y como comento esto es solo un apoyo a la enseñanza es interesante, aunque sigue siendo un poco contraria a la idea por los motivos comentados.
Para terminar, le pregunto que precio cree conveniente para una idea así suponiendo que le interesara que su hija asistiera. Su respuesta fue que entre 50 y 60 euros le parece un buen precio.
Muy interesantes resultados de un perfil de cliente distinto del caso de la entrevista número 7.
ResponderEliminar